El Parto Según La Postura Del Bebé Medrar Feliz

La música prenatal es terapéutica y ayuda a relajarse tanto al bebé como a la mamá. Este estado de relajación asimismo puede contribuir a que tu bebé se dé la vuelta, al no sentirse tan presionado. La mayoría de bebés se giran ellos solos en el vientre y se presentan de cabeza en el instante del parto.

Esto quiere decir que el feto se pone en el útero de su madre con la cabeza hacia abajo. Si el bebé sigue sentado o de nalgas en la ecografía que se realice en la semana 36 o 37 se pueden comenzar ciertos métodos médicos, como el conocido como versión cefálica externa. Sin embargo, antes de realizar cualquier técnica o ejercicio, tienes que consultarlo con tu ginecólogo o con tu comadre. En muchos casos, lo único que se precisa a fin de que el bebé se dé la vuelta en la barriga es paciencia y esperar a que el bebé se gire de forma natural. Hay bebés que, en las próximas semanas, se están dando la vuelta continuamente, más que nada, si tienen mucho líquido amniótico para lograr hacerlo de manera fácil.

Bebé De Nalgas ¿De Qué Forma Va A Ser El Parto?

La única forma de entender con seguridad de qué forma está puesto el bebé es mediante una ecografía. Pero hay algunas pistas que pueden ofrecerte un concepto de la situación de tu bebé. Estos métodos no garantizan el éxito, pero pueden asistir y favorecer que el bebé gire y se ponga con la cabeza hacia abajo. En los dos primeros trimestres de embarazo, el feto es aún pequeño y puede desplazarse de forma mucho más libre en el interior del útero materno. Sin embargo, desde el séptimo mes de embarazo, las opciones de movimiento del bebé se vuelven más limitadas debido al aumento de tamaño.

Esta intervención consiste en una secuencia de maniobras obstetras dirigidas a corregir la posición del bebé. Se realizan en este periodo de la gestación pues pueden hacerse de manera mucho más segura y simple, puesto que el tamaño del bebé de esta forma lo deja. La moxibustión es una técnica de medicina tradicional china que usa artemisa para realizar una suerte de puro, el cual se aproxima caliente a un punto del pie en la parte externa del dedo meñique (en este caso de presentación fetal de nalgas). Se realiza con monitorización, para controlar el bienestar del bebé, y con la guía de la ecografía. Emplea la visualización (ver con la imaginación al bebé que se pone cabeza abajo) y la haptonomía, caricias conscientes en el vientre, para “animarle” a cambiar de posición.

Yoga, Pilates O Terapias Naturales Contra La Cesárea

Por el contrario, otros bebés se dan únicamente una vez la vuelta y asimismo hay que no llegan a darse la vuelta jamás y, llegado el momento del parto, se presentan de nalgas. A partir de la semana 34 (o tras la ecografía del último trimestre), es posible realizar algunos ejercicios o técnicas para procurar que el bebé se ponga en presentación cefálica. Si se efectúan antes, aún puede ocurrir frecuentemente que el bebé se gire de forma espontánea. Pero puede que tú pases de esta fecha y tu bebé prosiga sentadito en el útero o atravesado. El tocoginecólogo podrá detectarlo a través de el tacto y lo confirmará con la ecografía.

Un parto de nalgas es especial en la medida en que es el único en el que la madre puede notar como va saliendo cada parte del cuerpo de su bebé. En el apartado de partos de nuestra página web lograras localizar ciertos relatos de este tipo de partos. Ni la edad materna ni el hecho de haber tenido otros hijos anteriormente deben ser factores a tener en cuenta para procurar el parto de nalgas o sugerir la cesárea, y menos programarla. Es esencial, en el caso de que se deba llevar a cabo una cesárea, que la mujer sepa que se puede realizar una vez desencadenado el parto en lugar de programarla, puesto que el trabajo de parto previo beneficia al bebé en la adaptación al ambiente extrauterino.

De Qué Forma Cambiar La Postura Del Bebé En La Tripa En El Embarazo

Puede estar sentado al estilo indio, con las piernas cruzadas sobre tu pelvis, de manera que los pies sean la primera cosa que introduce en el canal de parto. Si llegamos al último período de tres meses de embarazo y el bebé decide ponerse de nalgas, hay técnicas médicas para procurar que se dé la vuelta y se ponga apoyando la cabeza en la pelvis de la mamá. A medida que transcurren las semanas de embarazo, cada vez va a ser más infrecuente que, si el bebé está de nalgas, se gire espontáneamente para adoptar la presentación cefálica. No obstante, la embarazada puede realizar ciertas cosas para tratar de favorecer que el bebé se dé la vuelta hacia la posición cefálica.

hasta que semana se puede dar vuelta el bebé

Si tu caso no corresponde con ninguno de los precedentes, entre las semanas 32 y 36 puedes procurar que se gire con varios ejercicios. Entre ellos, estar en la piscina o el mar y ponerse a bucear o hacer el pino. En Internet se pueden hallar otros muchos ejercicios, tanto en páginas dedicadas a los bebés de nalgas (“breech babies” en inglés) como en YouTube. Es conveniente escoger los que nos simulen apropiados para nosotras y que no pongan en peligro nuestra integridad física. Recostada en el suelo, arrimarse a una pared y subir las piernas por ella hasta que el cuerpo quede formando un ángulo de 90º.

El feto se coloca en “situación de salida” en general en el séptimo mes, si se trata del primer embarazo, pero acostumbra ocurrir después, incluso antes del parto, si la mujer ahora ha tenido hijos. Prácticas como el yoga, el Pilates o la natación nos aportan durante el embarazo la oportunidad tanto de ejercitar nuestro cuerpo. Y en el caso del yoga, logramos conectar nuestro cuerpo y nuestra cabeza, buscar la calma y gozar de nuestro embarazo de una manera consciente. Pero, además de esto, tienen la posibilidad de ayudarnos con sus diferentes “asanas” para intentar que el bebé se ponga de cabeza. El objetivo es conseguir que nuestro parto pueda discurrir de la forma mucho más fisiológica viable, por la vía vaginal.

En ambos casos es prácticamente seguro que el tocoginecólogo optará por la cesárea. Pero también hay ejercicios y otras técnicas que nos podrían contribuir a que le bebé se ponga sin recurrir a las prácticas médicas. Aunque ninguna nos afirma el éxito al cien por ciento, son un recurso sencillo y al alcance de prácticamente todas las mamás. “Viene de nalgas”, quizás no sea la frase que una madre quisiese percibir antes de su parto, pero en ocasiones sucede. Una exploración manual y una posterior ecografía confirmarán, dado la situacion, que el bebé no se ha dado la vuelta para prepararse para el momento del parto. Con lo que la principal duda que planeará sobre el aire es si este va a poder ser un nacimiento por cesárea o vía vaginal, pudiendo darse el en el caso de que el deseo de la madre consista en tener un parto natural.